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Atarasquillo
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Pueblo Ancestral

El pueblo de Santa María Atarasquillo pertenece a la municipalidad de Lerma.

Se localiza hacia la parte central de la municipalidad de Lerma; hacia el norte del pueblo de Atarasquillo se encuentra San Nicolás Peralta y hacia el este se localiza el antiguo vaso de la Laguna de Lerma; hacia el oeste se localiza Santiago Analco; hacia la parte sur se localizan los poblados de San Mateo Atarasquillo y San Miguel Ameyalco.




Vista de la Plaza Central. Enero de 1966. ICR

Orígenes de Atarasquillo

El nombre del pueblo de Atarasquillo es una descomposición de Talachco o Talasco. En el Códice Mendoza aparece como Tlallachco que quiere decir en náhuatl, tierra arable en forma de una cancha de pelota, su glifo es una cancha de pelota en forma de I latina mayúscula con un fondo color morado y puntos negros, está enmarcado de amarillo y negro.

Según Cirilo A. Robelo, Atarasquillo es corrupción de Tlalasco, como se lee en títulos antiguos, que quiere decir Tierra barrosa o barreal. Tlalasco no es palabra mexicana, de suerte que a su vez ha de ser corrupción de otra.

Al igual que el nombre de Atarasquillo, los nombres de las poblaciones circunvecinas, fueron dados desde antes que llegaran los españoles a estas tierras.

Códice mendocino
Tlallachco
Tierra arable, en forma
de una cancha de pelota...
A través del tiempo se han derivado otras traducciones, lo que nos permite ir encontrando cada vez más una identidad propia.

Santa María Atarasquillo es un Pueblo ancestral que tiene su origen desde mucho antes que llegaran los españoles. Según datos sacados del Códice Mendoza, se puede intuir que gran parte de los pequeños pueblos asentados a las riberas de la laguna de Lerma pertenecían a Metepec.

Además en algunos documentos coloniales, al hablar de Santa María Atarasquillo, se nos dice "Jurisdicción de Metepec".

Metepec fue sometido por Axayacatzin, sexto Tlatoani o rey de los aztecas, quien gobernó de 1469 a 1482 y que conquisto un total de 37 ciudades. En 1613 el pueblo de Atarasquillo paso a formar parte de la Ciudad de Lerma, de reciente fundación. La ciénega de Lerma, hoy desaparecida del todo, abarcaba, en el siglo XVI, una gran extensión, posiblemente desde Tenango hasta Xonacatlán, y desde cerca de Toluca hasta él pié de las Cruces.

En el Códice Mendoza se relacionan los tributos que pagaban los otomíes de Tlallachco y trece pueblos más incluyendo Ameyalco que consistían en: dos grandes arcones de madera que contenían maíz fríjol salvia y habas; 1200 cargas de leña destinadas probablemente a la calefacción y a la cocina; 1200 vigas grandes y 800 tablones de madera grandes; también tenían que tributar tres uniformes de guerra y tres rodelas ricamente adornadas con plumas preciosas de varios colores, 800 cargas de mantas blancas de algodón. Con la caída de la ciudad de México-Tenochtitlán por los españoles, muchos grupos de otomíes se aliaron incondicionalmente a los Europeos, para liberarse de la dominación Azteca, ya que la carga tributaria que les impusieron los Mexicas fue muy alta. Pero hubo algunos grupos de otomíes que nunca pudieron ser dominados por la triple alianza, ni por los españoles.

Con la llegada de los Españoles se inaugura una nueva etapa donde la organización social cambia radicalmente, desde este momento inicia también una conquista espiritual de los indios de México; Todos lo grupos indígenas son obligados a reunirse alrededor de una misión religiosa o de una Iglesia cristiana, dando así origen a los actuales pueblos. La evangelización en la zona otomí comenzó en 1529.

Al iniciarse el periodo colonial para referirse a Atarasquillo lo hicieron como Taraxquilo lo cual quiere decir que desde este preciso momento el nombre prehispánico de Tlallachco fue desvirtuado y cambio a Atarasquillo como se conoce actualmente. En los documentos del siglo 16 Atarasquillo aparece referido indistintamente como Talasco, Taraxquilo o Tarasquillo. Hasta el momento el primer documento emitido por los españoles.

Que se ha encontrado en el archivo general de la nación de México es una merced de tierra que esta fechada en el mes de Mayo de 1542 donde el Virrey Don Antonio de Mendoza le otorgo una Merced de "Un sitio para Venta en términos del pueblo de Taraxquilo" a Miguel Sánchez": Es en el camino que va a la provincia de Michoacán y a las minas de Amatepeque junto a una ciénega grande que esta a seis leguas de esta ciudad y dos leguas de la venta de Doña Marina"

Según un documento que aparece el libro de Silvo Savala "Tribus y servicios personales de indios para Hernán Cortés y su familia" los habitantes del valle de Toluca pagaban en un año y medio: 50 tejuelos de oro y 60 esclavos y esclavas y cuatro pollones ricos colorados y u plumaje y mil piezas de ropa de naguas camisas y toldillos 400 fanegas de maíz y cuatro gallinas cada día. Los tributos que se daban a Hernán Cortés eran recolectados en todos los pueblos contribuyentes a la villa de Toluca. Como veremos Santa María Atarasquillo era administrado políticamente desde Toluca. En 1613 queda oficialmente erigida la ciudad de Lerma. No obstante, prospero poco. En 1868 se erige como Municipio.

En Real Cédula del 1ro de Marzo de 1767 las autoridades piden que sé de un informe detallado de todos los corregimientos, alcaldías mayores y no absolutos de las tierras y por ende seguían sembrando el sitio donde se le mercedó al Español don Miguel Sánchez, a pesar de que le justicia de Valle de Toluca don Jorge Zerón, les ordenó no sembrar las tierras mercedadas a una distancia de dos tiros de ballesta. El día 20 de Junio de 1550, el virrey don Antonio de Mendoza volvió a otorgar una Merced de la venta y de una caballerías de tierras a Pedro de Valencia, en términos de Talasco, Dando primero, comisión a Juan de la Torre, teniente de Alcalde Mayor de la Villa de Toluca para que fueran a averiguar si no había perjuicio a los indios de Talasco con esta merced. Las tres caballerías de tierra que se mercedaron colindaban por una parte con el monte y por otra una ciénega grande y por la otra con una cerca en parte términos con el pueblo de Chethequautla y por la otra parte con una loma que baja del dicho pueblo de Talasco hasta dar en la ciénega y en medio un cerro redondo con unos árboles de enana..."

El día 14 de Diciembre de 1571 los indios de Talasco se oponen a la repartición delas tres caballerías de tierra que se le otorgaron a Don Pedro de Valencia debido a que les perjudicaba en la posesión pacifica de sus tierras comunales, el virrey hizo caso omiso de tal queja y ratifico la merced que había dado con anterioridad al dicho Pedro Valencia. Con esto se denota que el pueblo de Atarasquillo nunca estuvo pacifico durante el siglo XVI, al contrario, tuvo que enfrentar un sin número de pleitos tratando de defender sus posiciones territoriales y culturales. 

En la documentación que hasta ahora se ha encontrado en el archivo general de la Nación, e inclusive en otros archivos, se ha encontrado a Santa Maria Atarasquillo como el pueblo más importante de la zona, lo mismo sucede con Xochicuautla, ya que lo encontramos referida en la merced de 21 de Octubre de 1571. Es indudable que los pueblos de San Mateo y Santa Maria Atarasquillo eran uno solo, que por diferencias políticas se separaron. Los documentos que se han revisado en Archivo General de la Nación, San Mateo aparece referido hasta el siglo XVII, pero falta mucho por indagar. La economía de los de Atarasquillo Duránte la época prehispánica y que se siguió practicando en siglo XVI era la agricultura, donde se cultiva el maíz, fríjol, Chile, la calabaza, y con la llegada de los españoles aprendieron a cultivar el trigo y la cebada.

La pesca también fue una actividad muy común ya que se dedicaban a pescar los diferentes tipos de peces que había en la laguna, además de cazar patos, venados, conejos y demás animales que habitaban en las riberas del gran lago o en los cerros que los tenían a un paso de ellos. Los de Atarasquillo producían el pulque y lo iban a vender a los sitios mas concurridos de la región inclusive a la Ciudad de México. Así transcurrió la vida de los de Atarasquillo desde la época prehispánica hasta el siglo XVI.

En la época prehispánica, este sitio (de Lerma y demás pueblos circunvecinos) estuvo habitado por los Otomíes o Matlalzincas que eran de la misma familia lingüística: según se nos dice en Los Municipios del Estado de México que la única zona arqueológica que se halla en el municipio de Lerma es en Ameyalco. En esta obra se nos dice que Lerma estuvo habitado por otomíes del sur, mientras que en la monografía de Lerma se nos dice que en un principio fue habitado por los Matlalzincas. El origen del nombre "otomí" ha ocasionado discrepancia: Sahagún considera que el nombre se deriva de Otón, palabra relacionada al apelativo de su caudillo: " Y así sus hijos y descendientes y vasallos que tenia a cargo todos se les llamó otomíes; Y cada uno en particular se decía otómitl".

Para el antropólogo francés Soustelle los otomíes forman parte de la familia lingüística Otomí-Pame que comprende los grupos que enseguida se señalan: 1.- Otomíes 2.- Mazahuas 3.- Matlalzincas o Pirinda y Ocuilteca 4.- Pames 5.- Chichimecas Cada uno de estos grupos llega al altiplano central de México en diferente épocas. La aparición los otomíes en los valles de Toluca y México ha sido de mucha discusión; hay dos grupos con opiniones diferentes: 1. Los cronistas Motolinía y Clavijero, opinan que los otomíes son pueblos de origen muy antiguo considerados como los primeros grupos que poblaron el Altiplano Central de México. Los estudiosos Orozco y Berra, Gamio, Soustelle y Carrasco apoyan la idea de Motolinía y Clavijero. 2. Fernando de Alva Ixtlilxochitl, Mendizábal y Jiménez Moreno suponen que su incursión en esta área tuvo lugar en época relativamente reciente.

Según Soustelle en el siglo VIII a.C. (hacia el año 800 mas o menos) los otomíes dominaban las regiones del oeste asentándose en el valle de Tula donde empezaron a construir sus poblados; según se dice que los otomíes tenían relaciones estrechas con los Olmecas de Nonoalco así como con los penome Chocho-Popoloca del Altiplano Central. La expansión de Aztcapotzalco y Tenochtitlán en el siglo XIV le hizo perder su lugar relevante y fueron sometidos hasta el siglo XVI, época en la que llegaron los conquistadores.

Españoles y sus amos cambiaron de nombre. Según Carrasco

Los Otomíes tenían el control de las tierras de Tula desde mucho antes que llegaran los Toltecas. Después de la fundación de Tula por los toltecas los otomíes fueron dominados y recibieron influencia de este grupo; también recibieron influencia cultural de lo Chichimecas quienes fueron conquistados por estas y replegados hacia el Valle de México. El reino más importante de los otomíes del posclásico eran Xaltocan.

Los tepanecas de Aztcapotzalco destruyeron el reino otomí de Xaltocan, dispersando a sus moradores hacia Metztitlán en el norte, hacia Tlaxcala en el sur, a partir dé este momento fueron obligados a pagar tributo de acuerdo a las zonas en que se encontraban estos grupos otomíes, aunque el dominio no fue total. La autonomía de lo otomíes se pierde totalmente a raíz de la dominación azteca; algunos grupos de los otomíes, no fueron obligados a pagar tributo, pero si a prestar ayuda militar para defender los dominios de la triple alianza: Tenochtitlán, Tlacopan y Texcoco.

A principios del siglo XVI, los otomíes dominaban algunas zonas de Tlaxcala, Puebla, Veracruz, y la parte oriente y occidental de Hidalgo, parte del Estado de México Y DEL Distrito Federal; en algunas zonas de los grupos de Atlán, Tula, Jilotepec, Etc. Hay otra zona de otomíes donde se encuentran totalmente mexicanizados: en el sur de Hidalgo, norte del Estado de México y el D. F. en las montañas, principalmente en la Sierra de la Cruces, había casi exclusivamente gente otomí sin influencia exterior al momento de iniciada la conquista. Según el cronista Fray Bernardino de Sahagún los otomíes usaban maxtles con que se cubrían sus partes secretas, calzaban cotaras y las mujeres usaban naguas y huipiles Los gobernaba un calpixque u otontlamacazque, quien se encargaba de vigilar a todo el pueblo y aplicaba la pena necesaria a los que infringían la ley. En cuestiones religiosas, los otomíes adoraban al dios Yocippa y a la persona o sacerdote que guiaba la adoración lo llamaban tecutlato; Había también adivinos llamados tlaciuhque, que quiere decir allegados y semejantes a su dios y tenían la dicha de hablar con los dioses. Sahún nos dice que": Los otomíes, de su condición eran torpes, toscos e inhábiles. Las creencias religiosas de los otomíes eran variadas y muy ricas: El cronista Mendieta señala que los otomíes pensaban que al acabar la vida del cuerpo acaba también con el ánima: "...tenían que dejar el cuerpo iban las ánimas a otra parte: Y señalaban distintos lugares según las diferencias de los muertos y de la manera en que morían. Decían que los que morían heridos de rayo iban a un lugar que llamaban Tlalocan donde estaban los dioses que daban el agua a los cuales llamaban tlaloques. Y los que morían en guerra iban a la casa del Sol. Mas lo que morían de enfermedad decían que andaban acá en la tierra cierto tiempo. Y así los sepulcros; y al cabo de aquel tiempo decían que bajaban al infierno el cual repetían en nueve estancias. Decían que pasaban un río muy ancho lo pasaba un perrobermejo (perro color rojizo similar a un topo) y ahí quedaban para siempre: Que alude a la laguna Estigia y al cancerbero (portero o guardián) de nuestros antiguos gentiles. Los de Tlaxcala tenían que las almas de los señores y principales se volvían nublas y nubes y pájaros de pluma rica y de diversas manera y en piedras preciosas de rico valor y que las animas de la gente común se volvía en comadrejas y en escarabajos erizos animales rateros."

El arqueólogo Carrasco, citando a los códices Tellerianos- Remensis y Vaticano Ríos, señala la costumbre funeraria de los otomíes de quemar a sus muertos cosa que más tarde adoptaron los Aztecas. Otro arqueólogo apellidado De la Serna nos menciona que en el siglo XVII al Este del Valle de Toluca "se averiguo haber amortajado a algunos con ropas nuevas y ponerles entre las mortajas y debajo de los brazos comida y tortillas y jarros con aguay los instrumentos de trabajar. A las mujeres los de tejer y a los hombres hachas u otras cosas conforme al oficio que tuvieran."Así transcurría la vida común de los otomíes, hasta que fueron sometidos por los nahuas de la ciudad de México-Tenochtitlán, Texcoco y Tlacopan y fueron obligados a pagar una fuerte cantidad de tributo a los señores.

El cronista Durán comenta que la época de auge del Imperio Mexica un grupo de soldados caballeros muy importantes se denominaba Otomí o Cuauchic quienes se caracterizaban por su valor en el combate. Duránte la construcción del gran Templo de Tenochtitlán los otomíes pagaron un tributo muy bajo de ARENA con relación a los demás pueblos.




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